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sexta-feira, 15 de dezembro de 2017

Casi la mitad de los padres españoles sufre presión social para comprar a sus hijos lo que no pueden pagar






Familia 


MADRID -
Los padres españoles son vulnerables a la presión social, lo que les lleva a gastar en ocasiones más dinero en sus hijos del que pueden afrontar. Se trata de una de las principales conclusiones del último Informe Europeo de Pagos de Consumidores de la organización combinada de Intrum Justitia y Lindorff, compañía líder mundial en gestión de crédito, que muestra que el 40% de los padres españoles ha experimentado presión social a lo largo del último año para comprar productos o servicios a sus hijos que no pueden pagar.

La mayoría de estos padres, concretamente el 91%, no sólo sintieron esta presión social, sino que también actuaron en consecuencia y compraron un producto o servicio a sus hijos que realmente era inalcanzable económicamente. Un porcentaje que se sitúa cuatro puntos por encima de la media europea (87%). «Los hogares cuyos padres están expuestos a una presión social de este tipo, tienen mayor riesgo de que sus finanzas deriven en un endeudamiento poco sólido a largo plazo. Con las múltiples opciones de pago que existen en la actualidad, es necesario enseñar a cada nueva generación a consumir de manera sostenible», afirma Alejandro Zurbano, director general de Intrum Justitia y Lindorff en España.

Los jóvenes, los más presionados

Los padres jóvenes son significativamente más propensos a sufrir presión social para adquirir productos o servicios para sus hijos. De acuerdo con este estudio, realizado a partir de entrevistas a 24.101 consumidores de 24 países europeos, cuatro de cada diez padres encuestados de entre 18 y 34 años afirman haber sentido esta presión en el último año.

Las cifras son aún más alarmantes en el caso español, donde prácticamente ocho de cada diez padres con edades comprendidas entre los 18 y 24 años aseguran haber experimentado presión social al menos una vez en el último año para comprar productos a sus hijos que no podían permitirse económicamente.
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